Con este post comienzo una nueva tanta de reviews sobre los productos Boom que llamo yo, es decir, esos que sea por lo que sea se hacen conocidísimos por la red y no se sabe hasta qué punto la fama les viene por la novedad, porque realmente son efectivos o porque detrás hay una muy buena campaña de mk para darlos a conocer.
Yo suelo mantener la cabeza fría y no dejarme llevar por todos los Booms internetiles, compro lo que realmente sé que va a cubrir mis expectativas, aunque me zampo post y videos sobre todo lo que sale así uno detrás de otro solo por curiosidad aunque no tenga ni pensamiento de comprarlos.
Algunos si que los acabo comprando pero no suelo escribir sobre ellos por no saturar más, lo que me quita bastantes ideas para escribir en el blog. Por este motivo voy a ir poco a poco con todos los booms que he ido comprando y que no me han dejado indiferente, tanto para bien como para mal, y voy a intentar explayarme en mi experiencia personal más que en la ficha técnica del producto en cuestión.
Estreno la sección con uno de los famosísimos sorbetes corporales de The Body Shop, los que dan fresquito y más aún si los metes en la nevera.
A mí me encantan los aromas de los productos de TBS, además sus productos corporales me van a las mil maravillas porque son hidratantes, los de baño no me resecan nada la piel y la hidratación me aguanta mucho en la piel, no son de los que con el paso de las horas me dejan la piel reseca o me producen picores.De todas las líneas que tienen me encanta la de mango, sobre todo a partir de primavera me encanta usar el gel y la manteca, peeeero soy murciana, en cuanto llega junio no hay crema que se absorba, cualquier cosa que me hidrate bien la piel esta la expulsa dejando una sensación pesada y pringosa de las que parece que ni te acabas de duchar. ¡Puaj!

